LA TORTUGA VELOZ
Así comienza la historia de
morrocoy, mejor conocida como: Tortuga veloz, verán, un día estando
tortuguita paseando por la ciudad, con sus humanos, observo como iban y venían
de un lugar a otro rápidamente en sus carros. A ella le gustaba trepar por el
puesto del copiloto y observar por la ventana, sentir la velocidad uff, era lo
máximo, pero ¡no podía cambiar su naturaleza había nacido tortuga!
-“Y si yo pudiera correr… como
el viento…” pero ¿cómo lo haría?, soy una tortuga!, solo soy veloz cuando me llevan…observo.
Tal vez, si pudiera tener ruedas… un maravilloso
descubrimiento que hizo por si sola.
Y fue así como se le ocurrió
la idea de convertirse en una máquina de la velocidad, la tortuga veloz…
Vio tutoriales en las redes
sociales, de cómo funcionan las maquinas, con ruedas, y sin ruedas le fascino
la velocidad sin fricción, ¡qué maravilla!
Diseño unos guantes muy
parecidos a unos patines o ruedas adosadas a sus guantes para sus cuatro patos
muy ergonómicos para sus extremidades y tenían las formas de sus cuatro patas,
que le daban super velocidad sin tocar el piso, había diseñado unos guantes deslizantes
levitantes, no importando la topografía del terreno, y cuando quería frenar,
solo tenía que voltear las patas y del otro lado tenía unas gomas que frenaban
su deslazamiento.
Realizo unos diez experimentos,
sus guantes se camuflajeada perfectamente de tal manera que no se distinguían. Recordó
que el conejo saltarín, se burlaba de ella constantemente y le desafía de
manera sarcástica, a una carrera.
-¡Mira tortuguin super lentin,
te reto a una carrera y si me ganas te doy mi cosecha de zanahorias! ¿Que os
parece?
Bien, le dijo tortuga veloz, acepto
tu desafío, siempre me has desafiado, ¡solo porque puedes lo haces! Eres cruel
amigo mío, la naturaleza te doto de un
talento especial de velocidad y en ves de usarlo para tus propósito, te burlas de mí!
¿Qué quieres a cambio si me
ganas? -le pregunto tortuga veloz-
-Jajajaja ganarme tú! ¡Pero,
si sos la madre de la lentitud! ¡Que quiero pues nada podrías darme, lo único
que me podrías dar es solo risa!
¡Acepto! Le esputo tortuguita veloz, sin
saber en qué lio se había metido el conejo presumido.
Conejo medito y pensó, “pero
que tonta, ¡además de lenta!”
Bueno te daré una ventaja, le
dijo conejin presumido, en tono de lastima, no es necesario le replico tortuga
veloz, con mucha certeza y seguridad!
Mañana convocare a todos los
animales -dijo conejin engreído- para anunciar la competencia y así además de presumido quería también humillar a
tortuga veloz.
Se acordo el día de la carrera
y la distancia a recorrer, a conejin le pareció bien 5 kms, eso le daría tiempo
de hacer algunas cosas, le daría ventaja y en cuestión de minutos correría la
distancia que a tortuga le tomaría días.
El día indicado se apareció con su traje volador, - bueno así lo
llamaba ella, aunque no volaba-, sus guantes deslizadores, un casco
aerodinámico.
“hombre
pero que tontería es esta, le pregunto conejin a tortuga veloz, además de lenta y tonta eres ridícula, con ese disfrazas.
Tomaron sus posiciones y
Grillin dio la orden de salida: a la cuenta de cien comenzaran a correr, bueno
estoy rodeado de torpes, dijo conejin. Contar
has cien, es hasta tres!
“Bueno listos” –
grito Grillin-
“Uno dos tres y cien” -y
arrancaron a correr.-
Conejin, en su insensatez no
se deba cuenta que tortuga veloz iba a su lado, bueno ya comienza a correr!. Grábate bien el camino, porque lo único que veras es la
arena en tus ojos y pum... usando
un solo movimiento de una pata comenzaba a andar aquella máquina, en modo
turbo, capaz de trasladarla tan rápidamente como pudiera. Era una magia, aquella tecnología, como su
mente había logrado conquistar a su propia naturaleza, el rodearse de las
personas adecuadas, con sus humanos
favoritos, le habían desarrollado la curiosidad y había logrado hacer posible,
lo imposible!
Conejin atónito, no podía
creer que, por su insensatez y ansias de humillar a la tortuga, era la burla de
todos y además había perdido todos sus recursos!
Allá voy
soy tortuga veloz…y así fue como con inteligencia la tortuga le gano a la
habilidad.
No te rindas, sigue avanza...
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